[edsanimate_start entry_animation_type= “slideInLeft” entry_delay= “0” entry_duration= “1” entry_timing= “cubic-bezier(0.165, 0.84, 0.44, 1)” exit_animation_type= “” exit_delay= “” exit_duration= “” exit_timing= “” animation_repeat= “1” keep= “yes” animate_on= “scroll” scroll_offset= “20” custom_css_class= “”]Trabajo en negro[edsanimate_end]

 

El trabajo no registrado o “en negro”, resulta una realidad social que ha crecido de forma exponencial en los últimos años. Un trabajador en negro es un trabajador que se encuentra fuera de la ley. No tiene protección de la seguridad social, ni obra social, ni seguro de riesgos del trabajo (ante un eventual accidente laboral). Esta situación solo beneficia al empleador, ya que recorta gastos de aportes.

Pero esta situación no implica solo beneficios para el empleador, ya que ante un eventual accidente del trabajador, este será quien deba indemnizarlo (en vez de la ART si estuviera debidamente contratado).

Ante una situación de trabajo en negro, la ley 24.013 establece que el trabajador deberá intimar a su empleador a que regularice su situación, haciendo constar en esta la fecha de ingreso y el salario pactado.

Si el empleador no regulariza la situación laboral, esto habilita a que el trabajador pueda considerarse despedido, duplicando así su indemnización. A su vez cuenta con otras multas en determinados supuestos.