TUTELA

Es el derecho que ley confiere para gobernar la persona y bienes del menor de edad, que no está sujeto a la patria potestad y para representarlo en actos de la vida civil

La tutela la controla el Ministerio de Menores durante todo el proceso judicial y el transcurso de la tutela.

Tanto los padres como el juez pueden designar tutor.

Existen diversas clases de tutela:

Tiene lugar cuando los padres no han nombrado tutor a sus hijos o cuando los nombrados no ejercen la tutela o dejan de ser tutores por diversas causales.

Legal le corresponde únicamente a: abuelos, tíos, hermanos o medio hermanos del menor, sin distinción de sexos.

Dativa: De no poder otorgarse la tutela legal, el juez nombrará un pariente mas lejano (primo) o a un conocido (amigo, padrino) del menor, incluso podrá otorgarla a una persona ajena al vínculo con el menor.

Especial: El juez otorgará tutela especial en los siguientes casos:

– Cuando los intereses del menor estén en oposición con los de sus padres.

– Cuando el padre o madre pierda la administración de los bienes de sus hijos

– cuando los hijos adquieran bienes cuya administración no corresponda a sus padres

– Cuando los intereses de los menores estuvieren en oposición con los de su tutor general o especial.

– Cuando sus intereses estuvieren en oposición con los de otro pupilo que con ellos se hallase con un tutor común o con los de otro incapaz, de que el tutor sea curador.

-Cuando adquieran bienes con la cláusula de ser administrados por persona designada, o de no ser administrados por su tutor.

– Cuando tuviesen bienes fuera del lugar de la jurisdicción del juez de la tutela, que no pueden ser convenientemente administrados por el tutor.

– cuando hubiese negocios, o se tratase de objetos que exijan conocimientos especiales, o una administración distinta.

CURATELA

La Curatela es la representación legal que se da a las personas mayores de 21 años, que tienen incapacidad mental. Excepcionalmente se la puede solicitar a partir de los 14 años. Para el caso de las personas inhabilitadas, la curatela tiene una función de asistencia.

La finalidad de la misma es principalmente la preservación de la salud física y psíquica del discapacitado, quedando su cuidado a cargo del curador; y por la otra tiende a evitar que estas personas sean perjudicadas en su patrimonio.

El trámite puede ser iniciado por: el cónyuge, los hijos, los padres del discapacitado y a falta de cualquiera de ellos, el ministerio publico.

Dependiendo del grado de incapacidad existen dos vías procesales para conseguir la designación de un curador:

1- Proceso de insania: de conformidad con lo dispuesto por el Art. 141 del cod. civil, se declaran incapaces o insanos a aquellas personas que por causas de enfermedades mentales no tienen aptitud para dirigir su persona ni administrar sus bienes. La consecuencia de dicha declaración, es que la persona queda equiparada a un menor de edad, en cuanto a su persona y a sus bienes, es decir, no puede casarse, ni votar, ni administrar sus bienes etc.

2- Inhabilitación judicial: de conformidad con el Art. 152 bis del cod. civil, podrán declararse inhabilitados judicialmente a quienes por embriaguez habitual o uso de estupefacientes estén expuestos a realizar actos jurídicos perjudiciales a su persona o patrimonio. La consecuencia de esta declaración de inhabilit

ación es que la persona en cuestión no podrá disponer libremente de sus bienes sin la conformidad previa del curador. Sin embargo aquel conservara toda su capacidad en lo relativo a su persona.

A quien se designa curador

Si la persona es casada, suele ser designado como curador su cónyuge. A falta de este, se designa al hijo que resulte mas idóneo para esa función. Si no hay hijos, se preferirá al padre o madre. a falta de estos, la designación podrá recaer en otros parientes; y si estos tampoco existieren, será el juez quien designara un curador de oficio.

Motivo de la existencia de la curatela: 

En principio, porque al cumplir los 21 años, cesa la patria potestad que ejercen los padres respecto de sus hijos, ergo aquellos dejan de ser sus representantes legales.

Si la persona con discapacidad mental no tiene hecha su curatela al cumplir los 21 años, quedara desprotegida tanto en su persona como en su patrimonio. Esto significa que si la persona tiene bienes a su nombre no hay nadie que pueda administrarlos ni venderlos por el.

La falta de representación legal sobre una persona con discapacidad mental suele provocar inconvenientes con las obras sociales, las cuales generalmente solicitan la curatela como condición para mantener al afiliado.

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