La división de un condominio es el procedimiento mediante el cual los copropietarios ponen fin a la indivisión de un bien, adjudicando a cada uno su parte correspondiente. La subdivisión, en cambio, es un trámite técnico y registral por el cual un inmueble se fracciona en unidades nuevas e independientes que adquieren matrícula propia.
La subdivisión puede ser horizontal (cuando se fracciona un terreno en varios lotes individuales) o vertical (cuando se divide un edificio en unidades funcionales bajo el régimen de propiedad horizontal, como departamentos, locales o cocheras).
Ambos procesos tienen finalidades diferentes: la división busca repartir lo ya existente entre copropietarios, mientras que la subdivisión crea nuevas unidades jurídicas en el Registro de la Propiedad.
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En los casos en los que se producen conflictos entre condóminos, existen diversas vías para arribar a una solución, desde la mediación hasta el último remedio posible, la vía judicial.
La mediación pretende que las partes lleguen a un acuerdo. El mediador es un profesional que cuenta con las herramientas apropiadas para propiciar un acuerdo, evitando así la vía judicial. No obstante, de resultar infructuosa esta vía, podrá acudirse a los tribunales para conseguir una solución a dicho conflicto.
Nos especializamos en Derecho Civil, abordamos tanto cuestiones de Derecho de Familia (Divorcios, Cuidado Personal, Régimen de Comunicación, Cuota Alimentaria, Adopción, Filiación entre otras) como así también Sucesiones, Desalojos, Divisiones de Condominio, Accidentes de Tránsito y Daños y Perjuicios entre otras.

